Datos de interes:
-Pais: República Checa
-Ciudade: Praga
-Fecha y duración del viaje: 20/12/2010 - 23/12/2010. 4 días
-Documentación necesaria: Pasaporte o DNI en vigor para ciudadanos españoles.
-Idioma: Checo
-Moneda: Corona Checa
-Vacunas: No es necesaria ninguna vacuna
-Electricidad y enchufe: República Checa 230 V-50 Hz. Enchufes E.
-Diferencia horaria: Para consultar la diferencia horaria con tu país de origen, visita http://www.diferenciahoraria.info/
Hace ya varios inviernos que hacemos una escapadita a alguna ciudad europea, y este, no iba a ser menos.De todas maneras he de decir que suelo preparar mis viajes con antelación pero esta vez, por circunstancias de la vida, ha sido bastante improvisado.
Justo la semana antes de ir tomamos la decisión.Aprovechando que venia la Navidad me puse a buscar por internet destinos apropiados para la ocasión, con mercadillos navideños, villancicos...y mira por donde, salió Praga.
Tras visitar varias webs me decidí por Logitravel: avión ida y vuelta BCN-Praga más 3 noches de hotel 4 estrellas con desayuno incluido:440€.El fin de semana antes me dejaron una guia de la ciudad y me leí unos cuantos diarios de esta web para ponerme al día.Lo que más me preocupaba, sinceramente, era el tiempo.Y más viendo que justo esa semana se avecinaba una ola de frío, y yo soy muy friolera, de esas que se llevan la chaquetilla hasta en verano por si refresca....Total, que metí en la maleta gorro, bufanda, guantes de ski y botas para la nieve.
El 20/12 nos fuimos para el Prat y a las 12 del mediodía cogimos nuestro vuelo con la compañia Vueling.
El primer "susto", el piloto: "en 20 minutos iniciaremos nuestro descenso al aeropuerto de Ruzyne, la temperatura es buena, 6 bajo cero, a ver, qué entiende este hombre por "buena"? ya sólo oirlo me entró un repeluco por el cuerpo que ya me imaginaba yo todo el viaje bebiendo como una loca para entrar en calor...
Salimos del aeropuerto y decidimos coger el Airport Express para ir al centro, el billete cuesta 50 coronas cada uno (2€), se paga directamente al conductor y tarda una media hora.
Nos deja en una estación de metro que estaba justo a dos paradas de nuestro hotel, el Best Western City Moran, en la zona de Karlovo Námestí.Al llegar al metro nos plantamos delante de la máquina de tickets y la verdad es que no nos enterábamos de nada...Por suerte, y a pesar de la mala fama de los checos, se me acercó una señora y dijo esa frase que todo viajero con cara de pardillo quiere oir: Can I help you? Yes, please. La señora nos sacó los billetes (18 coronas cada uno) y en marcha.
El paisaje es frio...

Buscando la calle del hotel yo notaba que no sentia las orejas y que las manitas se me estaban quedando pelín insensibles, y sólo era el principio...
Nos dió por mirar la temperatura, Dios!!!
Finalmente llegamos al hotel.
El hotel es correcto, no es un cuatro estrellas de los nuestros, pero es suficiente.Lo mejor de todo para mi es que tiene wifi gratis, y eso siempre es útil, y desayuno bufet. La habitación con su moqueta de rigor, y como no, la Biblia en la mesita.
Tras echar un vistazo al plano decidimos ir andando hacia la Plaza Vieja. A medio camino ya nos encontramos el primer mercadillo navideño. Hay buen ambiente, música tradicional y muchos puestos de comida y regalos. Decidimos entrar en calor con un brandy caliente y un dulce típico, el Trdelnik, buenísimo!!!!
Al llegar a la plaza el paisaje es precioso. Un gigante árbol de Navidad y un montón de puestos de madera con toldos rojos y animadas luces. Al poco tiempo suenan las campanas de la torre del ayuntamiento y los apóstoles desfilan por el reloj. En lo alto de la torre un señor vestido en plan medieval toca la trompeta varias veces. Lo grabamos todo en video con su correspondiente congelación de manos, qué dolor!
Después de dar una vuelta por el mercadillo nos damos cuenta de que el frío ya no hay quien lo aguante así que decidimos buscar un bar para tomar una cañita.Encontramos uno llamado Chapeau Rouge y nos metemos. ¡Bendita calefacción! Nos pedimos unas birras y a brindar
Las cervezas de medio litro nos costaron 70 coronas (3€).Esto, para los que venimos de Barcelona, es un precio estupendo. La cerveza que tomamos era Staropramen.
Trás la cervecita tiramos para el hotel.Antes de llegar no nos resistimos a hacernos unas fotos en la nieve. Cualquiera que nos viera pensaria que estábamos mal de la cabeza, pero es que en Barcelona no vemos la nieve ni por casualidad y yo sólo la he visto en las pistas de esquí, y no es lo mismo. Así que allá vamos...
Al llegar al hotel no nos queda más remedio que ver TVE 24 horas, un poquito coñazo, pero bueno, para dormir ya está bien. A descansar y a entrar en calor.
El segundo día nos despertamos pronto, a mi en los viajes me gusta madrugar y aprovechar bien la jornada, así que a las 7 en pie. Lo primero que hago, igual que en mi casa, es mirar por la ventana.Está oscuro pero puedo distinguir que nieva. Miro la temperatura, -14, imagino mentalmente cuantos jerseys podré ponerme sin parecer el muñeco Michelín...
Me voy para la ducha y mi segundo "susto", abro el grifo y el agua sale helada, espero, me miro al espejo (lo típico de las mañanas, las ojeras, te buscas imperfecciones, te toqueteas el pelo...), toco el agua y sigue fria...,me vuelvo a mirar...toco el agua y nada.Yo ya me veia bajando a recepción, cabreo, etc...Y cuando ya iba a chillar "Nene! que el agua no sale caliente!", empezó a animarse la temperatura. Digo yo que las tuberias estarían heladas y la cosa va más lenta que aquí. Se hace eterno.
Bajamos a desayunar. Típico desayuno continental bastante abundante. Echo de menos el aceite de oliva. Ponen mermeladas de sabores que no sabía ni que existían pero no ponen aceite. Habrá que hacer más campaña.
Nos ponemos todas las capas de ropa que podemos y que a la vez nos permitan andar de formas más o menos armoniosa y nos dirigimos de nuevo a la ciudad vieja o Staré Mesto.
Monumento a Jan Hus
Una vez allí decidimos subir a la torre del ayuntamiento, encima del reloj astronómico. Pagamos 60 coronas cada uno, te preguntan el idioma y te dan un papelito recortado estilo colegial que pone "salga recto y entre por la puerta de cristal de la derecha". Me siento como en una etapa de Pekin Express.
Las vistas desde la torre son muy bonitas.
Después visitamos la iglesia de San Nicolás, me pareció más bonita por fuera que por dentro. La fachada blanca está llena de numerosas estatuas y por la noche iluminada resulta bastante espectacular.
Nos dirgimos hacia el barrio Judío o Josefov andando. La zona cercana está llena de tiendas de lujo, pensé que no habría tantas como en España, pero estaban todas las de rigor:Vuitton, Prada, Cartier...
La entrada al barrio judío es de pago.Cuesta unos 20€ por persona e incluye cementerio, sala ceremonial, sinagoga española, Pinkas y Maisel.
Estatua de dicada a Kafka al lado de la sinagoga española:
En las sinagogas no se puede hacer fotos pero doy fe que son bonitas e interesantes.Sorprenden lugares de culto sin imágenes ni estatuas. En el cementerio destacan algunas lápidas com la del Rabino Löw, repletas algunas de papelitos doblados con deseos.
Después de la visita el frío ya estaba haciendo de las suyas y entramos a tomar un café en el Café Kafka.
Esta tarta (apple strudel) está buenísima!!! Los checos SÍ saben hacer cerveza y NO, no saben hacer café.
Con el cuerpo más calentito nos vamos hacia Malá Strana.
Nos dirigimos hacia Malá Strana siguiendo el camino del rio Moldava. Es un paisaje muy bonito, a lo lejos se dibuja el puente de Carlos. He de decir, que el puente estaba en obras, aunque eso no impidió ver una gran parte e imaginar todo su esplendor. Las estatuas son realmente bellas.
La entrada a Malá Strana es la estampa ideal para una foto, esa típica foto que tenéis todos los que habeis ido a Praga. Nosotros también queríamos la nuestra.
La zona de Malá Strana es realmente bella. Posee varios palacios barrocos y tiene toda ella una aire romántico y misterioso. También he de decir que es la zona donde más turistas encontramos, absolutamente repleta de turistas, en especial grupos de crios ruidosos en plan fin de curso que restaban bastante encanto al entorno con sus gritos....
Decidimos comer por la zona y curioseando la guia encontramos el restaurante U Schnellu que nos quedaba justo al lado. Lo mejor de entrar en un restaurante cuando está nevando es la agradable sensación de calor que te invade.Nos instalamos en una mesa al lado del radiador mientras contemplábamos los copos caer, una maravilla! Nuestro menú fue típicamente lugareño, un par de cervezas Pilsner Urquell y estos deliciosos platos:
Svícová na smetane y goulash. De postre apple strudel.
Tras el abundante menú nos fuimos de nuevo hacia la plaza vieja. Esa tarde era especialmente fria y nevaba muchísimo. La nieve junto con el aire hacia que los copos fuesen directamente a la cara. Las pestañas y las cejas blancas, como Papa Noel. Y si encima eres como yo que te gusta ir "informal pero arreglá" y llevas rimmel, y sin querer te frotas la nieve de los ojos...acabas realmente monísima.
Para paliar las bajas temperaturas hicimos una paradita en Starbucks, mi cafetería de los viajes, donde siempre aprovechamos para mirar la guia y los planos.
De nuevo en la plaza no me resistí a comerme otro Trdelnik, qué bueno está! Un paseito por la zona y de nuevo hacia el hotel, esta vez en metro. Al llegar, como no, el canal TVE 24 horas, hay que ver qué variado es! Me sé lo de la cumbre de Copenaghe mejor que Zapatero! Y cumbre que te cumbre...a dormir.
Una mañana más la alarma del móvil nos despierta a las 7 en punto. Es hora de ducharse y tomar un buen desayuno. Bajamos al bufet y nos cogemos un poquito de todo: croissant, tostadas, queso, yogur con cereales y zumo de naranja. !Qué alegría da desayunar así de bien cuando uno está de vacaciones!
Para variar, nieva. Nos ponemos todo el equipo y decidimos ir a ver La casa danzante de Frank Gehry que nos pilla muy cerca del hotel. Este singular edificio no tiene nada que ver con el estilo de Praga, pero me gusta, su forma geométrica y sus redondeces lo hacen muy peculiar. Vale la pena verlo.
Después de las fotos de rigor nos vamos rumbo al Castillo de Praga. Para ir al castillo hay que coger los tranvías 22 o 23 hasta Prazsky Hrad. En el tranvía se está muy calentito, era como si llevase calefacción debajo del asiento, qué maravilla! no me queria bajar.
La entrada del Castillo tiene 2 modalidades, la corta y la larga. Nosotros cogimos la larga que es de 3 horas y nos costó 70€ con audioguia (yo creo que un poco clavada...) Yo soy de coger audioguia porque si no no me entero de nada, me gusta saber un poquito de qué va lo que estoy viendo. Tengo que decir que la narradora en español del audioguia es un auténtico coñazo. Un acento muy raro, vaya que de Valladolid no era, y un tostón de historias que había veces que la tenía que desconectar, era como un loro...
El castillo es un recinto bastante espectacular en dimensión y en belleza. Empezamos por la Catedral de San Vito la cual alberga entre otras joyas la tumba de Wenceslao IV.
También visitamos el museo de Historia del Castillo de Praga, la Torre de Pólvora, el Callejón de Oro y el Palacio real. Las vistas de Praga desde el castillo son muy bonitas.
El callejón de oro estuvo habitado en el siglo XVII por orfebres. Son pintorescas casas de colores, muy pequeñitas que dos siglos más tardes fueron habitadas por mendigos y delincuentes de Praga que fueron desalojados para devolverlas a su estado original. En la casita nº 22 vivió Kafka.
Tras tres horitas de frío aunque bonito recorrido ya nos estaba entrando un hambre que no veas...Así que cogimos el tranvía de vuelta y nos dirigimos al restaurante Pivovarsky Dum.
En este bar se pueden degustar platos típicos y buenas cervezas a un precio más que asequible. Pedimos dos sopas de ajo calentitas y dos platos de carne con un par de buenísimas Pilsner Urquell.
Calentitos y felices con el estómago lleno nos fuimos de nuevo a hacer turismo. Nuestra próxima parada la Plaza Wenceslao. Esta plaza es un animado punto de encuentro y está llena de bares y comercios.
Al llegar de nuevo a la plaza vieja el paisaje es de película. Luces, árboles, nieve, y un coro cantando Santa Claus is coming to town, Noche de Paz y Adeste Fideles. Era como estar dentro de una película. Nos entró ese momento ñoño en el que eres capaz hasta de decir "Sí quiero".
Para aprovechar la última noche decidí probar más especialidades de la zona: uns especie de pizza sencilla con una masa que era com de churros, con mozzarella y tomate.Y como no otro trdelnik y vino caliente. Estuvimos paseando por las callecitas de alrededor de la plaza para ver el ambiente.
Tras un largo paseo nos fuimos de nuevo para el hotel, a descansar y a ver TVE 24 horas, que a estas alturas ya me apasiona. Mañana hay que coger el avión de vuelta a Barcelona.
El último día nos permitimos el pequeño lujo de levantarnos a las 8, nos lo habíamos ganado. Nos metimos un súper desayuno y recogimos nuestras cosas.
Para ir al aeropuerto cogimos el metro y después el autobús 119, una opción realmente económica y eficaz.
Una vez en Ruzyne teníamos un poco de miedo de que se hubiera cancelado el vuelo o algo así, ya que las noticias sobre otros aeropuertos de Europa no eran demasiado buenas...
Por suerte todo funcionaba perfectamente y a la hora prevista deespegamos rumbo a casa.
Consejos y generalidades:
- Praga es en general más barata que España. Aunque este año 2012, en el que entra el euro, es probable que se pongan a nuestro nivel.
- La cerveza es muy buena y la encontré muy bien de precio en comparación con Barcelona.
- El transporte funciona muy bien, hay muchas opciones para desplazarse y es muy económico.
- La comida es buena y los platos generosos, además la ciudad está llena de puestos callejeros donde comerse unas salchichas y una cerveza.
- Los habitantes de Praga no son demasiado simpáticos ni se vuelven locos por ayudar al viajero.
- El cambio de moneda lo hicimos en el aeropuerto y en el hotel, y nos salió bastante bien.
- En definitiva, si os gusta viajar tanto como a mi, os recomiendo sin duda esta bella ciudad que desde luego no os defraudará.
Espero que os haya gustado mi viaje, y quedo a vuestra disposición para ayudaros en lo que haga falta.
Gracepower