sábado, 5 de enero de 2013

La Visita a Londres en 24 horas de Ilusionado

Esta reseña de nuestra breve visita a Londres, en Julio de 2010 puede servir como guía para quien, como a nosotros nos ocurrió, volamos allí como primer destino de un vuelo trasatlántico a los Estados Unidos, en concreto a la Costa Oeste norteamericana. 

Bien, pues según lo comentado anteriormente, como teníamos que hacer escala en Heathrow decidimos coger un vuelo barato desde Reus para visitar durante un día la capital del Reino Unido por un total de 121 €uros, facturación de maletas incluidas. 

Salimos de Reus entrada la tarde aunque puntuales llegando a Luton a las 21:30 de la noche que con la diferencia horaria eran las 22:30 hora de España. Tras adquirir los billetes de autobús pertinentes en el mismo aeropuerto llegamos a las 23:00 a la estación de autobuses y metro Victoria. 
Preguntando a más de un transeúnte, llegamos al hotel reservado a traves de HRS, donde se puede encontrar una gran oferta de Hoteles en Londres

Nuestro hotel elegido fue el "Days Inn London Westminster” porque en el que habíamos reservamos previamente la habitación, nos dijeron que habían tenido un problema con nuestra habitación. Intuyo que overbooking. Leyendo las críticas de otros viajeros parece ser que no es la primera vez que esto sucede. Una vez en el hotel a las 12:30 am nos hicieron el check in, nos reservaron el precio de la habitación del otro hotel (aunque este bajo mi punto de vista tiene menos calidad) y nos dieron la habitación sin un mínimo de simpatía y de amabilidad por parte del señor de recepción. La habitación, con muy mal olor, estaba en un sótano del hotel sin ascensor para poder bajar/subir el equipaje y era muy pequeña. La cama de matrimonio era tambien muy pequeña tanto de ancho como de largo. A sus pies pusieron un plegatín donde dormiría nuestra hija de 13 años y que mide lo mismo que yo!! Los muelles de su cama estaban rotos y la madera que sujetan estos muelles igualmente se descolgaba. Finalmente tuvo que dormir con el colchón en el suelo las dos noches ya que con nosotros en nuestra cama, no pudo hacerlo por ser esta muy pequeña tambien.

Al día siguiente, tras el desayuno y transmitir la queja al encargado del hotel que de poco sirvió dicho sea de paso, nos dispusimos plano en mano a patearnos lo que consideramos lo más trascendente o interesante de la capital londinense. Así de esta manera cogimos nuestro primer metro dirección a la City en la estación de “Pimlico”. 

Lo primero que llama la atención del metro de Londres son sus interminables escaleras mecánicas debido a lo que en su día tuvieron que profundizar para salvar humedades y filtraciones del río Támesis. ¡¡Uff, son inacabables!! Es rápido y frecuente con lo que no has de esperar mucho tiempo en el andén esperando. Así pues en breve espacio de tiempo nos bajamos en una estación que nos permitió acercarnos andando al London Bridge así como a la Torre de Londres, London Hill: Nuestras dos primeras paradas.

Londres 011

Londres 354 

Tras contemplar y fotografiar el contraste de la City con el Londres más tradicional, pasando cerca del City Hall y también por el tramo cercano donde se encuentra el famoso apartamento de Bridget Jones, en el 8 de Bedale Street, junto al concocido Pub The Globe, nos encaminamos hacia el London Bridge donde tuvimos ocasión de pasear en ambos sentidos y detenernos en la barandilla para comprobar el enorme tránsito que el río Támesis lleva continuamente arriba y abajo nos decidimos a cruzarlo en dirección a la Torre de Londres, uno de los iconos de la historia de la ciudad. Para mí, el puente de Londres es junto con el Big Ben el edificio más bonito de la ciudad.

Londres 013

Londres 032

Londres 035 

Es obvio que no pudimos entrar ni entretenernos en el interior de estos emblemáticos edificios ya que el tiempo empleado en la visita iría en detrimento de conocer más puntos de interés de la ciudad. 
Una vez vista la Torre de Londres, en el lateral del mismo río Támesis, encontramos una tienda de souvenirs en la que nos paramos a comprar lo que solemos comprar cuando visitamos por primera vez una ciudad, imanes para regalar y para nuestra nevera, alguna que otra taza, y también llaveros y bolígrafos. Se dio la casualidad que las dos chicas que atendían al público en esta tienda eran españolas: una sevillana y otra madrileña lo cual nos ayudó al dirigirnos a ellas puesto que lo hicimos en nuestro idioma. Por ello, nos aprovechamos de la circunstancia y le preguntamos el itinerario en metro más rápido para llegar a la Catedral de Saint Paul. Como era mediodía y habíamos desayunado pronto gracias al jet lag buscamos un sitio de restauración donde poder comer con un poco de tranquilidad algo de pasta no necesariamente pizza. Tuvimos la suerte de encontrar un sitio justo delante de la plaza de la Catedral donde nos sirvieron buenos platos en cantidad y calidad y que nos ayudó a recuperarnos del cansancio acumulado en la primera parte del día…

Londres 043 

Una vez de nuevo en la calle vimos nuevamente la Catedral y tras las fotografías de rigor cogimos nuevamente el metro según las indicaciones de las dos chicas españolas de la tienda que visitamos anteriormente para dirigirnos a Picadilly Circus, centro neurálgico de la ciudad y que encontramos llena a rebosar como suele estar casi siempre. Justo detrás de la estatua hay una tienda curiosa donde venden todo tipo de artilugios y recuerdos de Inglaterra y dónde en la entrada te da la bienvenida un señor muy simpático vestido con la bandera de la Gran Bretaña.

Londres 053 

Estamos en la zona de los teatros y en poco espacio se pueden contar unos cuantos con información de su oferta diaria. Paseando un poco más nos encontramos con Trafalgar Square donde hay varias alegorías en forma de estatuas sobre todo a la batalla de que da nombre a la plaza.

Londres 075

Londres 072 

Tras entrar en alguna tienda de ropa y comernos un helado volvimos a coger el metro para acercarnos al London Eye con la intención de subirnos a la famosa noria con vistas excepcionales. Lo que nos ocurrió fue que al ir a comprar los billetes nos informaron que había una cola de espera de casi hora y media con lo que desistimos en nuestro empeño y tras tumbarnos un ratito en el césped que bordea la noria puesto que el cansancio empezaba a hacer mella en nosotros tres, cruzamos el río Támesis en dirección al Big Ben y las Casas del Parlamento. Se nota que estamos en otro punto de máxima atracción londinense.

Londres 084

Londres 099

Londres 089

Londres 105 

La multitud no deja de ir de un lado a otro, ya sea dirección Big Ben como nosotros, o bien en sentido contrario, camino del London Eye. Una vez en los pies del reloj más famoso de todo el mundo intentamos entrar en la Abadía de Westminster pero no nos fue posible ya que nos vedaron la entrada cuando íbamos a entrar.

Londres 107

Londres 109 

Por ello, nos decidimos a poco a poco caminar hasta el Palacio de Buckingham al cual llegamos tras casi una hora de camino, cierto es que sin excesiva prisa ni rapidez por nuestra parte. Estuvimos en los jardines haciéndonos fotos, delante de la verja del palacio y como último paseo estuvimos en Green Park, justo al lado del palacio, y que tras visitarlo durante un rato dimos media vuelta con dirección a la parada de Metro más cercana Green Park, que en poco tiempo nos dejó en el barrio dónde teníamos el hotel.


Londres 126

Londres 124 

Cenamos bastante bien en una pizzería cercana y ya de noche llegamos a nuestra habitación dónde al día siguiente nos tocaba madrugar puesto que nos esperaba un vuelo transoceánico con destino a Los Ángeles, California. Pero eso ya es otra historia…

Ilusionado

3 comentarios:

  1. Wow! Excelente articulo.

    Es increible como la ciudad en la que uno vive se ve mucho mas hermosa bajo la perspectiva de otra persona.

    Muy bonitas fotos y muy buen contenido!

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias María. Nos alegra mucho que te guste ;)

    ResponderEliminar
  3. Que pasada de ciudad! Yo habré ido ya cinco o seis veces y nunca es igual...

    ResponderEliminar